La eterna despedida de Guillermo Coria



El domingo 6 de junio de 2004 no fue un domingo más para el deporte nacional. En París, por la final de Roland Garros, Guillermo Coria se enfrentó con Gastón Gaudio. Mientras, por estos lares, la gente soportaba un aburrido 0-0 entre la Argentina de Bielsa y Paraguay. "Bielsa, enemigo íntimo; por vos ahora miramos tenis", rezó uno de los tantos trapos colgados en el Monumental.

Guillermo Coria llegaba como favorito. Con títulos en Buenos Aires y Montecarlo, y dos finales en Miami y Hamburgo, necesitaba ganar Roland Garros por dos motivos: para cumplir un sueño (su sueño y el de su familia) y para pelearle cara a cara el #1 a Roger Federer. Un tenista suizo que había agarrado ese puesto hacía apenas cuatro meses. Pero Guille perdió y muchos vieron en esa derrota el comienzo del fin. Un fin que, debido a las formalidades del caso, llegó el 28 de abril de 2009, pero que se suponía desde mucho antes. Quizás desde aquel partido. "A mi no me afectó", comentó ayer Willy en radio Continental [escuchar audio de la primicia sobre su retiro]. Su visión contrasta con lo que sucedió después. "Aunque perdió, Coria es un gran jugador, y va a llegar a serlo aún en todas las superficies; de todos modos Argentina ganó Roland Garros", dijo Ian Tiriac tras el choque de muñecas impredecibles. La historia cuenta que ese día no sólo perdió Coria. Gaudio, el campeón y el enemigo tenístico (y muchas veces personal del perdedor), logró desplegar por unos meses su buen momento, pero a la larga la presión le pasó factura.

"Cuando uno no siente la pasión en lo que hace y no se siente cómodo no sirve", fueron las palabras que graficaron el momento que vive. El momento del adiós y de un retiro que ya es definitivo. Porque siempre que volvió (o amagó) ilusionaba con que el regreso podía dejar en el pasado los fantasmas. Porque siempre parecía estar volviendo, pero nunca colgando la raqueta. Con 27 años tenía tiempo para pensar, para recapacitar, para volver a prepararse. Pero él dice no querer saber más nada. Que algo raro pasó, que algo raro vivió y que ese es uno de los motivos. Que todo eso lo contará en un futuro libro.

El domingo 6 de junio de 2004, hace casi 5 años, él lloró como un nene después de estar ganando un partido que jamás pudo volver a recuperar, que se le fue de las manos y que su rival aprovechó muy bien. Hoy está distendido y no recurre a las lagrimas. Hasta levanta su apuesta: "tenía pensado retirarme tras esa final", llegó a decir en la charla con Victor Hugo. Y quizás se retiraba por la puerta grande. Después de esa tarde parisina, metió una final sobre césped en 's-Hertogenbosch, pero el hombro empezó a hacer de las suyas. En 2005, volvió a clasificarse a la Copa de Maestros, hizo buenos Grand Slams, pero en polvo alguien empezó a hacerlo polvo: un tal Rafael Nadal le ganó la final de Montecarlo y Roma. Era el comienzo del fin.
Al año siguiente, perdió más de lo que ganó. Llegó a semi en Amersfoort y a los cuartos de final en el Masters Series de Monte Carlo, pero terminó la temporada en el puesto número 116 del ranking mundial. El combo de problemas empezó a rodar en los medios: hombro, dobles faltas y el casamiento con Carla Francovigh a fines de 03. Falto de confianza, se bajó del Circuito. Sólo hasta julio de 2006 se podían contar cinco derrotas en primera ronda. Horacio De la Peña, su coach para el Us Open, ponía metas que parecían inalcanzables: "La idea es que recupere la felicidad de estar adentro de una cancha. Quiero, como objetivo prioritario, que gane dos partidos", declaró. Ni dos partidos duró. El reloj marcaba 11 minutos cuando abandonó el Abierto estadounidense.

El 24 de septiembre de 2007 dejó de aparecer en el ranking de la ATP. Su enésimo regreso se dio en los challengers de Belo Horizonte y Asunción, pero cayó en sendas primeras rondas. Y el año pasado volvió a la Catedral. Tras tres temporadas, pisó Roland Garros. Frente a Tomy Robredo, y programado en el court central, El Mago perdió 5-7, 6-4, 6-1 y 6-4. Lo único destacable fue cómo levantó un 5-2 del primer set tras tanto tiempo alejado de las canchas. En diciembre, empezó a dar señales claras: vivió la final de la Copa Davis como comentarista de TyC Sports. Poco quedaba del chico de Venado Tuerto que le pegaba a la pelotita amarilla.

Ayer, uno de los mejores jugadores argentinos de los últimos tiempos prefirió confirmar su abandono de la actividad. Ayer, una persona que siempre dio el aspecto de ser un competidor nato (por presiones propias o ajenas generaba la idea de que el único resultado que servía era ganar, ganar y ganar), con todo lo bueno y malo que eso genera en el ambiente, prefirió alejarse por perder el deseo de competir. A su lado ya no desfilarán entrenadores, ni vitaminas (esa "mierda contaminada", como las definió cuando los rivales le gritaban falopero), ni dobles faltas.

En términos deportivos finalizó un calvario. Y aquel arranque de 2004, con la final de Rolanga incluída, tomará más valor cuando los años agiganten su paso por el Circuito. "El tiempo te dará la razón", decía otra bandera colgada en el Monumental.

Escrito por San_Felipe en miércoles, abril 29, 2009. Etiquetas , , . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a esta entrada

4 comentarios for "La eterna despedida de Guillermo Coria"

  1. Agustin 1:48 a.m.

    Buen jugador, y uno de los 5 mejores del decenio en polvo de ladrillo (junto a Gaudio, Kuerten, Nadal y algun que otro Español). No creo que el principio de su fin como profesional de elite haya estado marcado por aquel Roland Garros, ya que durante lo que resto del 2004 y parte del 2005 mantuvo un altisimo nivel, fiel a lo que nos habia (mal)acostumbrado. ¿Recuerdan aquella impresionante final contra un jovencisimo Nadal en Montecarlo?. Se trato del partido mas largo del año: unas 5 hs. de duracion. Asi es el tenis: hay que intentar levantarla con pala mientras el fisico y lo psicologico coincidan en un cenit en pos de lograr los mas altos niveles de rendimiento...porque luego estas muerto y tipos apenas dos años mas joven que vos te humillan en las canchas.

    Curiosas las similitudes entre las carreras de Gaudio y Coria, los dos grandes nemesis del tenis Argentino post Vilas-Clerc. Similares comienzos, similares logros, similares ganancias y similar decadencia. El destino, que le llaman.

  2. Anónimo 10:58 p.m.

    que hacia fer(?) niembro atras de gaudio en la foto?

  3. Che los citó El Gráfico en su versión digital sobre la retirada de Coria,

    De nada (?)

    KUN
    loquealfutbollegusta.blogspot.com

  4. Anónimo 12:08 a.m.

    ¿Alguien tiene alguna especulacion que se pueda tomar como "seria" sobre esa razon que dice que nadie sabe y va a contar en el futuro libro?

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