Entrar en la historia

Los que entramos en la historia fuimos nosotros papá (?)

Últimamente en varios medios gráficos, y por qué no televisivos y radiales, es muy común leer, ver o escuchar el famoso latiguillo "este jugador entró en la historia del club", "hizo un gol para quedar en la historia" o "Yupanqui le ganó a Alem un partido y logró un resultado histórico". Así fue como "la historia" se volvió parte importante de "la histeria" por la primicia o el dato anecdótico en la que se encuentra inmerso el periodismo nacional.
Está claro que todo queda en la historia, hasta este post (?), pero no todo adquiere relevancia o trascendencia como para ser catalogado de "histórico". La nevada en Buenos Aires de 2007, el retiro espiritual de Fidel Castro, el 20 diciembre de 2001 o la renuncia de Riquelme a la selección vía su canal amigo (?) son hechos que llevan impresos tal término y que nadie discutiría como tales.

Bastardeada y usada hasta el hartazgo, la palabra pierde valor y cualquier resultado positivo es destacado de manera irracional. Ya nadie recuerda hazañas pasadas, ni jugadores de antaño. Todo se mueve al ritmo del marketing y del yogurth del siempre lesionado mediopunta habilidoso.

Ahora la duda: ¿Dónde y cuándo se podría aplicar "la historia" dentro del deporte?. A simple vista no quedaría mal si se la incluye en la final de Nalbandian en Wimbledon o la de Gaudio-Coria en Roland Garros, el tricampeonato y el gran nivel de Ginobili en la NBA, los logros de las generaciones doradas (leáse basquet, hockey, etc.), que por algo son "doradas", alguna medalla olímpica, un título del mundo y paremos de contar. Pero todos hacen caso omiso al fuerte significado de quedar señalado en los anales (y no hablamos del casamiento del basquetbolista) del deporte nacional o internacional como una situación única y casi inalcanzable o irrepetible a lo largo de los años.
Ver que Tigre le puso fin al maleficio y se dio un gusto histórico, según Clarín, suena fuerte. O leer los dichos de Verón tras ganarle a Danubio, donde comentó que "espero que este partido se convierta en algo histórico", o el gol de Duscher en la Copa del Rey que lo transformó en un Aldo histórico para Olé, o el día que el Real Madrid juntó cuatro argentinos desde el inicio y empató 1 a 1 pero fue Histórico igual. Todos hechos que parecen algo alejados de ser considerados así. Sin desmerecer a propios y extraños, cuesta creer que sean definidos de tal manera o enmarcados dentro de tal magnificencia.

Quizás lo planteado aquí sea tan solo una simple discusión filosófica (?) o quede en la historia. Ya veremos (me juego por lo primero). Por lo pronto, me resultaba interesante plantear hasta que punto puede exagerarse todo en la actualidad. Cualquiera entra en la historia, cualquiera escribe la página más gloriosa y cualquiera regala botines (?) por tachar un ilegítimo countdown.
Se vive en una vorágine en la cual por vender un poco más y por atrapar al lector, televidente u oyente, todo es grandilocuente, épico y crucial.

Escrito por San_Felipe en jueves, marzo 06, 2008. Etiquetas , , , , . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a esta entrada

5 comentarios for "Entrar en la historia"

  1. Totalmente de acuerdo.

    Saludos desde Venezuela.

    http://elcuartodeloschecheres.blogspot.com/

  2. Maksikonoklasta 7:23 p.m.

    Cualquiera endiosa a un metrogay que marra un penal en La Madre De Todas Las Batallas.

  3. Momento cultural de grandes poetas y pequeños actores -o algo así decían en VideoMach los "poetas" Pachu y Pablo-:

    "...Se vive en una vorágine en la cual por vender un poco más y por atrapar al lector, televidente u oyente, todo es grandilocuente, épico y crucial...".

    Más allá de la chascada, vale lo que comentás y, coincido en ciertos puntos.

  4. Anónimo 5:12 p.m.

    por momentos me parecio que posteaba toto...muy buena la imagen

  5. Muy bueno el post, lo banco a full.

¡Dejá tu comentario!

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Si un usuario incluye en sus mensajes algún comentario inapropiado, el mismo será eliminado.