Uruguay, sus méritos y un mensaje para Argentina



No fue casualidad su título en la Copa América. Tampoco lo fue su cuarto puesto en Sudáfrica ni el subcampeonato en el Mundial sub 17.  Uruguay está cosechando los frutos de lo que sembró durante el último lustro. Mientras Argentina y Brasil cambiaron frenéticamente de técnicos, la Celeste mantuvo a Oscar Washington Tabárez como DT. El Maestro, líder de un proyecto que abarca a todos los seleccionados nacionales, borró la vieja estructura del fútbol uruguayo, consolidó nuevos principios, estableció cimeintos firmes y sencillos y renovó la estructura charrúa. Un exitoso plan a largo plazo, la antítesis de los continuos fracasos argentinos. Peñarol, subcampeón en la última Libertadores, es otro símbolo del  cambio, del crecimiento y la notable mejoría.

Tabárez llegó a la Selección con la premisa de clasificar a Sudáfrica después de la ausencia, cuatro años atrás, en Alemania. No solo lo logró, sino que jugó los siete partidos en suelo africano. Pasó el "grupo de la muerte" y recién sucumbió ante Holanda en semifinales. Tuvo que conformarse con el cuarto puesto en un partido vibrante ante Alemania. Con el espíritu fortalecido por una magnífica Copa del Mundo consumó su revancha en la Copa América: se llevó el título tras disputar los seis encuentros, con un rendimiento que fue creciendo con el correr de los minutos. Las virtudes del Maestro exceden el éxito evidente de sus resultados. Uruguay recuperó su identidad, se olvidó de su papel de actor secundario y retomó su protagonismo histórico. Con su estilo logró volver a la cúspide del fútbol mundial y se convirtió en el mejor seleccionado sudamericano.

Es cierto que nunca deslumbró ni pudo enamorar a esos paladares exquisitos que solo se encandilan con un determinado estilo, ese que hoy con absoluta belleza y perfección pregona un Barcelona que está dentro del selecto grupo de los mejores equipos de la historia. En la vereda opuesta se encuentra este Uruguay, símbolo máximo de la practicidad, de la optimización máxima de los recursos. Su principal virtud es la humildad, la cual le permite reconocer limitaciones, disfrazarlas, y agigantar virtudes. Uruguay no puede ser el Barcelona. No tiene elementos idóneos para jugar como el conjunto de Pep Guardiola. A sabiendas de eso, multiplica otras potencialidades que lo distinguen. Cada eslabón en su estructura conoce a la perfección su rol, sabe que debe hacer y que papel cumple dentro del equipo. El libreto es claro y sencillo: seguridad, sobriedad y firmeza defensiva-explosión ofensiva. Un técnico serio, trabajador y capaz de convencer a sus dirigidos hicieron el resto.

La actitud es otro notable punto distintivo de los charrúas. Sin jugadores con aires de estrella, todos se sienten importantes dentro de un equipo que eligió un estilo, lo conoce a la perfección y lo aplica con eficacia, sin fisuras.  Todos suman, nadie resta. Diego Forlán, consagrado en Sudáfrica como el MVP del último Mundial, aceptó ser relegado a un papel, si se quiere, secundario. En esta oportunidad Luis Suárez fue quien se llevó el trofeo al mejor jugador y todos los flashes del periodismo mundial. No hay celos, no existen los individualismos. Once titulares, suplentes, entrenador, cuerpo técnico y dirigentes mancomunados en pos de un único objetivo. "El grupo que se formó en la Selección es increíble. Es una amistad que tenemos todos después de muchos años. Se refleja y se vive dentro y fuera de la cancha. Nunca pensé que en un plantel de fútbol podía ocurrir esto pero hoy en día lo estoy viviendo" había reflejado el delantero del Atlético Madrid antes de la final.  

Con la famosa garra charrúa, ese ímpetu histórico que caracterizó a los uruguayos, sus jugadores llegaron a la final en suelo argentino y se llevaron el título para sus pagos. La final soñada con Argentina y Brasil como protagonistas quedará para otra oportunidad. Uruguay recuperó su protagonismo en América y apunta a revivir el Maracanazo dentro de tres años.

Los méritos de Tabárez son numerosos. Además de los resaltados anteriormente, logró armar un equipo con intérpretes que plasmaron a la perfección el plan de juego dentro de la cancha. Uruguay fue un equipo con sacrificio en todas sus líneas, combativo, con once gladiadores que dejaron la piel por cada pelota. Con una defensa inquebrantable liderada por un Diego Lugano que fue vital  lo futbolístico (se complementó a la perfección con Coates, de gran rendimiento) y, principalmente, desde lo anímico. Pergeñó un mediocampo que es la clave del gran funcionamiento uruguayo. Diego Pérez y Egidio Arévalo Ríos, otra de las figuras de la Copa, formaron un magnífico tándem con una personalidad avasallante.Sin demasiadas virtudes para convertirse en generadores, su función fue fundamental en la rápida recuperación y en su capacidad para bancarse en soledad su mediocampo y darle así libertades ofensivas a sus compañeros. 


Suárez y Forlán también asimilaron el mensaje de su técnico. Ambos no solo se preocuparon por ser los puntales ofensivos de su equipo. También se replegaron y sacrificaron para colaborar con la estructura defensiva de un equipo en el que todos corrieron, metieron y jugaron. Dos estrellas que entendieron que el conjunto debía ser más importante que las individualidades.

Coherencia en los dirigentes de la Asociación Uruguaya de Fútbol. Seriedad en el cuerpo técnico y humildad en un grupo de jugadores que lograron formar un gran grupo y un equipo formidable. "Nunca nos creímos más que nadie" declaró Forlán tras el título. La Celeste coronó con el título continental los años de trabajo y confirmó que es el mejor sudamericano. Un mensaje y un proyecto que deberían cruzar el Rio de la Plata. 

Escrito por Matías Baldo en domingo, julio 24, 2011. Etiquetas , , . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a esta entrada

4 comentarios for "Uruguay, sus méritos y un mensaje para Argentina"

  1. Uruguay salió campeón porque Tabárez fue DT de Boca

  2. uruguaya 9:28 a.m.

    por favor...q tiene q ver boca... vamo' arriba uruguay!!!!!!!

  3. Anónimo 9:52 p.m.

    UNA AZAÑA MAS DEL LOS CHARRUAS EN SUELO ARGENTINO SOLO UTUGUAY PARA HACER UN SUEÑO REALIDAD FESTEJAMOS POR SER URUGUAYOS Y SOBRETODO POR SER EL MONARCA DE AMERICA 15 VECES QUE LOCURA CELESTE

  4. Anónimo 7:12 p.m.

    A pesar de no ser Uruguaya, Uruguay se ha convertido en mi favorito. LA participación en el mundial, anunciaba esta victoria. La comunicación de Suarez y Forlan es la mejor, excelente combinación; sin restar importancia al desempeño de los demas jugadores, ya que realmente son un EQUIPO. Y como destacan en este artículo, una de las mejores virtudes de este equipo LA HUMILDAD. Bien merecido el Titulo de mejor jugador de Luis Suarez. Arriba Uruguay.

    Whendy! :D
    PD: Admiro a Suarez profundamente, espero no cambie su actitud.

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