Copa América - Día 4: Perú, un Guerrero y buenas sensaciones



"Estoy muerto. ¿Qué quieren que haga? Esto no me pasó nunca en la vida. Es insólito e inexplicable". Sergio Markarián, director técnico de Perú, demostró en la previa su pesimismo por las lesiones de Claudio Pizarro, Carlos Zambrano y la fatídica ausencia sobre la hora de Jefferson Farfán, la gran figura rojiblanca y del Schalke 04. El desánimo inicial se transformó en algarabía por el sorprendente debut frente a Uruguay. Dentro de tanta decepción, el resultado fue una gran alegría para el técnico uruguayo, quien también sonrió por el regreso de Juan Manuel Vargas, estrella y referente. 

La Selección Peruana concluyó última en las Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010. Uruguay, quinta, jugó y ganó el repechaje frente a Costa Rica. En la Copa del Mundo alcanzó las semifinales, donde Holanda la eliminó por un ajustado 3-2. Un año más tarde, Perú recortó esa enorme brecha y le robó un empate al conjunto charrúa en su estreno continental. 

Después de tantas bajas, Paolo Guerrero se convirtió en el máximo referente del plantel. El delantero tomó el legado del mítico Teófilo Cubillas y se cargó el equipo al hombro. Único punta en la estructura ideada por Markarián, batalló en soledad contra los duros centrales charrúas Diego Lugano y Mauricio Victorino. Se fajó con ambos y los complicó durante toda la noche. Picante e inteligente, se las arregló para generar peligro cada vez que entró en juego. Con picardía y viveza, se las ingenió para no quedar en off side en la jugada del gol, demostró buen manejo de la pelota para controlarla y gran técnica para eludir a un arquero que fue engañado por el gran delantero del Hamburgo alemán. Experimentado, fue la referencia peruana dentro de la cancha, el más astuto para manejar los tiempos y exprimir al máximo los recursos de su equipo. La única mancha a su repertorio fue el cabezazo que desperdició sobre el final, el cual podría haber sido la victoria peruana.

Más allá del destacadísimo rendimiento individual del nueve, Perú mostró una cara distinta a la que lo caracterizó en los últimos años. Markarián le imprimió personalidad a un equipo usualmente inocente y timorato. Los dos centrales, Acasiete y Rodríguez, lograron frustrar al poderoso tridente ofensivo celeste. Ofensivamente, la Rojiblanca demostró destellos de buen fútbol. Criteriosos, los mediocampistas peruanos mostraron buen manejo de pelota, disciplina y sacrificio para ayudar en la recuperación. Luis Advíncula, volante derecho de tan solo 21 años, fue una de las figuras junto a Guerrero. Otros destacados en la noche sanjuanina fueron Adan Balbín, un buen cinco con recuperación y distribución, Paulo Cruzado, un enlace con interesantes detalles técnicos, y Yoshimar Yotún, joven mediocampista izquierdo que dejó pinceladsa a cuentagotas de su talentosa zurda. 

Perú empató en su debut, un gran resultado por el contexto actual y el pasado inmediato. La Selección incaica dejó buenas sensaciones, no solo para su futuro en la Copa, sino también para las Eliminatorias clasificatorias a Brasil. El plantel actual, reforzado con las ausencias coperas, puede cumplir un papel más digno a nivel continental e incluso alimentar el sueño mundialista. 

Escrito por Matías Baldo en miércoles, julio 06, 2011. Etiquetas , , . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a esta entrada

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