La historia del fútbol vernáculo está plagada de puntos de contacto entre el poder político y el deporte más hermoso. Uno necesita al otro y viceversa. Mientras el primero tiene dinero, hambre de poder y la necesidad imperiosa de mover a las masas, el segundo requiere de ayuda económica y favores, pero posee una mayor cantidad de fieles seguidores. Vale recordar la añeja relación
Peronismo del 40'/50'-Racing o, más hacia acá en el tiempo, la del presidente que daba la posibilidad de viajar a Cancún a precios accesibles (?) y
River. De más está decir que a otros, como
Macri, les sirve, o les sirvió, como una excelente plataforma de campaña.
A sabiendas de los graves problemas institucionales de algunos clubes, siempre se dudó de alguna mano externa que intenta entrometerse en los clubes para sacar alguna de las tajadas mencionadas precedentemente.
El radicalismo riverplatense -último gran bastión del casi desaparecido partido político- tiene a
Aguilar como su cara visible y de allí se desprende
su última batalla mediática con Macri, que es Mauricio, previo a los comicios del año pasado. ¿
Un militante radical que pasó a las filas K, acaso?. El mundo se mueve por contactos y favores, y los dirigentes ligados al fútbol los necesitan para sobrevivir. Claro está que de la mano de
Daniel Hadad -
la mano derecha, sería lo más obvio-, otros quieren desembarcar en el centenario club que intenta regresar cuanto antes a sus épocas de gloria.
Racing y su gerenciadora Blanquiceleste S.A. no son la excepción. Si no era por el albiceleste poder de turno -
Ruckauf-Alvarez-, el club hubiese seguido al pie de la letra las palabras de la síndico
Liliana Ripoll. La mujer que acuñó la famosa frase "
Racing ha dejado de existir", supo contar años después que "
Cuando llegué, en julio del 98, el desafío no era un Racing campeón, sino que siguiera funcionando. Era muy complicado desde lo jurídico, porque la Ley de Quiebras tenía algunos blancos. Pero se logró administrando pobreza. Hasta entonces no se habían presentado quiebras con continuidad, y sobre todo, casos en los que la principal actividad del quebrado fuera el fútbol. Lo de Racing fue único. Sumadas la política y las presiones, todo se hizo mucho más difícil." Con un club aún vivo, ahora los problemas se centran en un gerenciamiento que termina solicitandole créditos a la asociación civil. Es la oportunidad para extrañas marchas con incidentes, sabias palabras de los aprovechadores agazapados para la ocasión y campañas de golpe de estado. Eso sí, cuando la S.A. pagaba periodistas y lograba buenas campañas futbolísticas, nadie abría la boca. Es
el momento ideal para el desembarco y los poderosos no lo dejarán pasar.
"
Pensá que Estudiantes al menos le hizo un favor a la ciudad de Buenos Aires", fue la frase que lanzó
Daniel Filmus, a fines de 2006. El equipo dirigido por Simeone dejaba a Boca sin tricampeonato y a Macri sin una mayor exposición y frente a un gran impacto negativo. Esa fue una las tantas señales del ex presi Nestor para tratar de acallar cualquier fuerte oposición.
Con el apoyo monetario K al Pincha y su famosa
marcha veronista, el club logró éxito por partida doble:
campeonato deportivo y alegría de los altos mandos.
Justo
Boca, el rival de aquella tarde soleada, es quien hoy se encuentra en el medio de la escena. Un fallo de la
IGJ declaró
irregular e ineficaz la proclamación de Pedro Pompilio como presidente del club, al que relevó del cargo, y ordenó que, en un plazo de 30 días, se convoque a elecciones. La noticia fria parece justa y necesaria. Avales a destiempo, falta de una oposición seria y ausencia de jornadas democráticas para los socios fueron motivos suficientes para dar por tierra con el actual mandato del oficialismo xeneize.
¿
Quién está detrás de todo esto luego de la partida de Macri de la institución?. Según informó hoy el diario
La Nación, el tema es simple:
Kirchner busca desplazar al macrismo de la conducción boquense y, a través de sus operadores políticos, tentó a Pedro Pompilio para que se distanciara de Macri, desplazara a todos los macristas de la comisión directiva y conformara una lista "kirchnerista".
De ese modo, Pomplio tendría apoyo económico y político del Gobierno, que busca desembarcar en Boca para capitalizar políticamente sus réditos deportivos. El principal sostén de Pompilio sería el diputado nacional Carlos Kunkel, ultrakirchnerista [
nota].
La bomba y el negocio parecen tan fuertes que ya tuvo que anunciar el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que reasumirá esta tarde sus funciones como presidente de Boca Juniors y se mantendrá al frente del club hasta que se realicen las elecciones para elegir a las nuevas autoridades. No vaya a ser que pierda su trampolín de campaña en manos de la vieja política que tanto ataca y de la que intenta distanciarse.
Tras los antecedentes de Lavagna y Borocotó, parece que Pompilio quiere seguir sus pasos y Macri hará lo imposible para que así no sea.
Estudiantes, River, Racing o Boca son solo simples ejemplos, pequeñas muestras agarradas al azar. Con intendentes, gobernadores o diputados entrometidos en la vida de cada club, ya sea a a viva voz u ocultos tras testaferros, el balompié resulta un campo fértil para microemprendimientos (?) políticos. Hay que preguntarle al Intendente de
Tigre, por si acaso, o a varios hombres fuertes del Interior del país.
Hace aproximadamente diez años,
Daniel Lalín, ex-presidente de Racing, reubicó dos bustos de Perón y Evita en la sede del club y cuando fue consultado sobre si su conocida adhesión al peronismo tenía relación con tal reparación histórica, él dijo las palabras justas para entender lo planteado al comienzo de este post. "
Si Alfonsín me consiguiera una manera de pagar la convocatoria del club, le haría un busto a él", comentaba el hombre de redoblante sobre la frente. Yo te necesito, vos me necesitas y nos necesitamos. Así en la vida, como en el fútbol.