Migliore, un arquero de puños fuertes


La pequeña puerta negra pasa casi desapercibida por los llamativos colores de una heladería, en Ramos Mejía. Pero el ritmo de la cumbia persuade e invita a subir por unas largas escaleras. A simple vista, las mancuernas, las pesas y las bicicletas fijas dan cuenta de la tradicional postal de cualquier gimnasio. Pero la gigantografía de Muhammad Ali, la foto de la escena final de Rocky III, las bolsas colgadas del techo y, sobre todo, las cuerdas amarillas del ring dejan en claro la especialidad de la casa: el boxeo.

Una imagen se repite en varias fotos: la de su dueño, Pablo Migliore, el arquero de San Lorenzo y quien también vistiera las camisetas de Huracán, Boca y Racing. “La idea surgió hace dos años. Yo tenía ganas de llevar adelante un proyecto que me gustara. Si bien siempre me interesaron los gimnasios, lo quise orientar al boxeo porque tengo una amistad con el profe (Facundo Simal), que es de mi confianza. Nos servía a los dos: a él para entrenarse porque es boxeador profesional y a mí para distraerme”, cuenta el N° 1 del Ciclón, en un diálogo distendido con ticespor.com. Mientras, bien cerca, madura el KO.

Migliore siempre fue un apasionado del deporte de los puños. Cuando era niño su padre lo hizo ver sus primeras peleas de boxeo en televisión. Luego, fue su hermano el que le contagió las ganas de subirse al ring. “A otros se les da por jugar al tenis o al pádel, pero a mí por venir a distraerme un rato acá. Me ayuda a descargar tensiones”, explica el jugador de San Lorenzo. El 30 de noviembre deñl 2010 el gimnasio "A 12 rounds" abrió sus puertas en el centro de Ramos Mejía. Tres meses después, ya superaba los 300 socios.



Natalia, la mujer del arquero devenido en empresario, es la que se encarga de la parte administrativa del negocio. “No me dejan meterme (risas). Maneja todo ella: la caja, las cuentas, todo... Las mujeres son mucho más ordenadas que los hombres, por lo menos en mi caso (vuelve a reír)”, sostiene Pablo. Confeso hincha de los Xeneizes, Migliore se encarga de aclarar que el nombre del gimnasio no se relaciona con la barra brava de Boca. “El nombre se debe a que antes las peleas mundiales se hacían a 12 rounds. Además, queremos darle a los pibes un formato para que, más allá de que algunos sólo lo hagan como un pasatiempo, les pueda servir para seguir una carrera como boxeadores”, explica.

El arquero divide su corazón entre los dos deportes, pero siempre tuvo bien en claro lo que quería hacer. “Desde que nací mi pasión fue el fútbol y después encontré el boxeo. Que tenía pocas pulgas para pelearme en la calle es cierto. Pero te tiene que gustar demasiado para dedicarte de lleno”, asegura. Sin embargo, halló la forma de complementar el boxeo con el puesto de arquero: “Se pueden encontrar muchas cosas en común. Yo siempre trato de estar rápido, porque te puede traer muchos beneficios en el arco. Al saltar la soga o al hacer focos arriba del ring, gano reflejos y elasticidad y saco con mayor velocidad las manos”.

Ya se dio el lujo de atajar en tres clubes grandes y de abrir su propio emprendimiento. Pero Pablo Migliore va por más: “Mi objetivo es tener el día de mañana una cadena de 6 o 7 gimnasios”. Será el momento en el que los goles cedan su espacio a los golpes, y los guantes cambien su formato. Para esta nueva meta, el arquero de San Lorenzo sólo puede pedir una cosa: segundos...afuera.

Escrito por Jeremías en lunes, marzo 19, 2012. Etiquetas , , . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a esta entrada

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