Alex Ferguson, el gran campeón



El 4 de junio de 1917, el rey Jorge V estableció la Excelentísima Orden del Imperio Británico. La pertenencia a la orden de caballería es otorgada por el rey de Inglaterra a todos aquellos que hacen algo significativo en nombre del Reino Unido. Un tal Alexander Chapman Ferguson tuvo el privilegio de que el soberano de la Orden lo nombre en tres ocasiones: en 1983 ingresó como oficial, en 1995 pasó a ser comandante y desde 1999 es caballero. Por dichos rangos le corresponde el prefijo Sir. Para otras personas, existe un lado B que dista de tanto reconocimiento.

Alex nació en Govan, Glasgow, el 31 de diciembre de 1941 y desde chico se relacionó con el fútbol. "Pertenezco a la raza más importante que hay en la tierra", dijo una vez en referencia a su Escocia natal. Allí cursó en en la Broomloan Road Primary School y posteriormente en Govan High School, pero dejó de lado los libros y su amor por la pelota lo hizo jugador. Debutó, como amateur, a los 16 años en Queen's Park y aunque metió un gol en la derrota ante Stranraer, resumió su partido como "una pesadilla". Su disclipina empezaba a dar muestras claras de que su futuro iba a estar más ligado al banquillo, dando indicaciones. Algo parecido hacía afuera de las canchas. Mientras despuntaba el vicio del fútbol, trabajaba en los astilleros Clyde como aprendiz, pero su condición de líder pudo más: a temprana edad llegó a convertirse en delegado sindical.
En QPR anotó 20 goles en 31 partidos, pero como no lo tenían como la primera opción prefirió seguir en St. Johnstone. Un hat-trick ante el Rangers lo llevó a firmar su primer contrato como profesional al ser contratado por Dunfermline, en el verano del 64'. Su personalidad volvió a salir a escena cuando se bajó de una final de la Copa de Escocia por considerar que tuvo un mal desempeño el fin de semana anterior. Igual, sus goles seguían siendo su carta de presentación. El Rangers lo quizo y marcó un récord en el mercado de pases local al conseguirlo por 65 mil libras. Un error en la final de Copa de 1969 y una esposa católica lo terminaron relegando.
El Nottingham Forest era la salida más digna, pero, vaya paradoja del destino, su mujer Cathie prefería no radicarse en Inglaterra en ese momento, por lo que fue a Falkirk. Ya en el final de su carrera, fue promovido a jugador-entrenador, pero asumió un manager y le sacó todas las responsabilidades. Con pocas pulgas, Ferguson respondió a su manera: solicitó el pase y se trasladó a Ayr United. Allí se retiró en 1974.

Con 32 años asumió como manager de East Stirlingshire. Su salario de 40 libras semanales parece una risa a esta altura. Los resultados llegaron de la mano de los problemas con sus dirigidos. "Nunca había tenido miedo, pero fue un bastardo desde el principio", declaró Bobby McCulley, uno sus jugadores. Estuvo un año y se fue al St. Mirren. Descubrió grandes talentos, se quedó hasta 1978, pero el final siguió ligado a su extraña forma de ser: fue despedido por diversas infracciones de contrato que incluían pagos no autorizados a los jugadores. Todd Willie, el presidente de St. Mirren por aquél entonces agregó en una entrevista a The Guardian, en 2008, que otra de las razones fue el coqueteo con el Aberdeen.

En Aberdeen estuvo ocho años (1978-1986) y se empezó a ganar el respeto del resto del Reino Unido. Le costó, tras un comienzo donde los jugadores experimentados no le hacían caso y los resultados no llegaban. Pero logró que por primera vez en quince años la Liga no quede en poder de Rangers o Celtic y destacó que ese fue el logro que unió al grupo. Aunque su fama de estricto hizo que sus jugadores lo apoden "Furious Fergie".
Ganó 3 ligas, 4 copas, una Copa UEFA y una Supercopa Europea. Títulos necesarios para poner al equipo escocés en la consideración del continente y su apellido en la tapa de los diarios. En una de las finales de la copa nacional, le ganó al 1-0 al Rangers, pero salió a declarar por TV que "la actuación fue vergonzosa". El tiempo pasó, Ferguson empezó a sonar con fuerza en Inglaterra y en el verano del 86 le dijo a Dick Donald, presidente del Aberdeen, que tenía la intención de irse. Como había sido parte del staff del seleccionado de Escocia, tras la muerte del técnico Jock Stein (1985) dirigió al conjunto nacional en la Copa del Mundo de México. En ese momento se le acercaron el Tottenham y el Arsenal, pero Alex terminó desistiendo. En noviembre de ese año, un tal Ron Atkinson dejó el cargo en el Manchester United.

El 6 de noviembre de 1986, Alex Ferguson fue presentado en Old Trafford y agarró un equipo en zona descenso a la First.
Se preocupó por la cantidad de alcohol que consumían algunos de sus dirigidos y logró terminar la temporada en el 11º lugar. Con la banca de la dirigencia, trajo varios jugadores y llegó a terminar segundo en 1986-87, pero el United decepcionó en las dos temporadas siguientes y el rumor de que Ferguson iba a ser despedido en enero de 1990, tras siete partidos sin ganar, iba tomando cada día más color. Pero, por la tercera ronda de la FA Cup, le ganó al Nottingham y empezó a torcer la historia. El triunfo en la final sobre el Crystal Palace le daría su primer título. Lo que sigue es conocido por aduladores y detractores.

Cansado de que el Manchester City saque juveniles con facilidad, armó una red de ojeadores y él se dedicó a ir casa por casa para reclutar jóvenes talentos. Algo que ahora hace con la billetera, antes lo hacía personalmente y por simple convencimiento. En 1992, el youth team del United, consiguió un triplete nunca antes logrado de Liga, Copa de Lancashire y la FA Cup juvenil. Jugaban pibes como David Beckham, Phil Neville o Paul Scholes. Por eso, en la temporada 95-96 limpió a experimentados como Paul Ince y Mark Hugues y apostó por los Fergie Babes. Empezó perdiendo 1-3 frente al Aston Villa y el comentarista Alan Hansen profetizó que "nunca ganarás nada con esos críos". Obviamente, erró el concepto.

Pasaron Cantona, los Fergie babes, la histórica Champions del 99, David Beckham, la Intercontinental, Ruud van Nistelrooy, el fracaso 2000-2001 (dos ligas, pero sin suerte en Europa), la problemática salida de Beckham, el accionista Malcolm Glazer, la traumática salida de Ruud, el apogeo de Cristiano Ronaldo (en un futuro se hablará de otra salida entre peleas internas), el arribo de Carlos Tévez (ya peleado con Ferguson), la Champions de 2008, el Mundial de Clubes y varios etcéteras. "Cuando llegué, mi objetivo era ganar un título con el Manchester y, una vez conseguido, hemos avanzado muy rápidamente hasta llegar hasta aquí", dijo ayer el técnico del Manchester United. Agregó que "es un orgullo igualar en títulos al Liverpool y el objetivo del próximo año es superarlos".
Ganó 11 títulos de Liga e hizo grande a un equipo que hasta la temporada 66-67 tenía sólo 7. Levantó 5 veces la FA CUP y en dos ocasiones llevó a los mancunianos al trono europeo.
"No estoy contemplando la jubilación", manifestó ayer en pleno festejo. Mientras sus problemas internos siguen en pie y su apuesta por equipos nuevos cada temporada continúa limpiando estrellas. Los usa, los explota y luego se los saca de encima entre manoseos y dimes y diretes.

El 16 de mayo de 2009, Sir Alex Ferguson volvió a levantar una copa. Con 23 años como técnico de un mismo equipo, quiebra récords de permanencia aquí y allá. Pero, más allá de los números, su personalidad y sus declaraciones siguen poniendo en duda la imagen de viejo bueno y ganador que se vende en el resto del mundo. Quedará en cada uno considerar si los buenos resultados y un gran trabajo de reclutamiento pueden tapar sus extraños manejos con los jugadores (desde "robar" jóvenes europeos, hasta tirar a la basura a quellos que ya no le sirven). Caballero o no, es el gran campeón.

Escrito por San_Felipe en domingo, mayo 17, 2009. Etiquetas , . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a esta entrada

9 comentarios for "Alex Ferguson, el gran campeón"

  1. ¿13 años? ¿No serán 23?

  2. me parese estupendo tu blog.

    firma : lo mas codiciado del planeta

  3. gracias faco, error de tipeo

  4. tambien lo que debe ser bancarse a todas las estrellitas esas. por lo menos este los saca campeones , cono como en el madrid. un grande el tipo en ese aspecto.

  5. en el Shire estuvo 180 dias, no se bancaba la presion del gigante de Falkirk.

  6. Agustín 9:06 p.m.

    Más allá de sus títulos y su innegable perfil ganador, Ferguson también se caracteriza por sus manejos turbios (que abundan, y los hubo y los habrá). Pero eso no está mal. Supongo que a esos niveles no podés ser un santo: o matás o te matan.

  7. Anónimo 9:36 p.m.

    Faco, los errores se señalan en el mail de contacto... codigos q le dicen...

  8. No lo vi. De todas formas, no comparto los códigos del autor del blog y por eso renuncio a la selección.

    Más criticable me parece el hecho de que lo lea siempre a Felipe pero sólo le comente para estas cosas...

  9. Anónimo 2:55 a.m.

    el madrid salio campeon con las estrellas salvo con beckham, y ahora tiene estrellas? el mejor es higuain y no juega ni en la seleccion...habria que olvidarse un poco del antimadridismo y disfrutar un poco del futbol, del madrid en su momento( ese que todos querian que le vaya mal) del del barsa ahora, que tiene todas las figuras, raro que nadie sale a decir ojala que pierda, y del manchester

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