Diego Simeone y una despedida inédita



Aplaudido, ovacionado, con muestras de apoyo por doquier, banderas a su favor y mínimos gestos de reprobación. Con una imagen positiva que podría ser la envidia de cualquier político, o, por qué no, colega, se fue Diego Pablo Simeone del banco de River. Sí, leyó bien. No fue el día de su presentación, ni su despedida está enmarcada en un presente perfecto y un futuro próspero. "El Cholo" dirigió ayer por última vez al Millo tras acumular 12 partidos sin triunfos, ubicarse último en el Apertura 08 y haber quedado eliminado frente al Chivas, por los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Sin dudas, una despedida inédita.

Inédita porque ante resultados similares, la gente responde de otras maneras. Inédita porque el apoyo llegó desde los hinchas, los dirigentes y los jugadores. Los mismos hinchas, dirigentes y jugadores que celebraron hace un par de meses el título 33 y hoy se lastiman los ojos viendo al peor River de la historia. El adiós, este extraño adiós, parece tener su respuesta en las palabras de Simeone, palabras que lo ataron y que no lo dejaron dar un paso atrás. Y así, temperamental y frontal, como en sus épocas de cuchillos entre los dientes, no hay forma de torcerle el brazo, aunque él haya intentado romperlo por sus propios medios.

Simeone tuvo sus culpas, claro está, pero parece que la gente busca otros culpables. Muchos posan su mirada sobre los jugadores -algunos como parte fundamental del mal momento que arrastra River hace un par de años- y los dirigentes -hombres que llevaron al club hacia un momento crítico y bien podrían apropiarse del jocoso mote de Comisión Delictiva-, y allí es donde parece estar la salvación del DT. Más allá de que su legajo también se haya manchado por amigos como Fernando Hidalgo -empresario que trajo jugadores como ¡Cabral! o ¡Merlo!-, situaciones mediáticas desfavorables -la participación de su esposa en Bailando por un sueño, el affaire aprovechado por el periodismo de la oposición-, derrotas y malos planteos en los superclásicos, partidos increíbles, como los de San Lorenzo y Chivas, pedidos de tranquilidad intranquilizadores o malas lecturas en diferentes encuentros. Y no hay que olvidar que el River campeón fue práctico, pero no estuvo a la altura del paladar negro. Pero así y todo se va bien, aunque usted no lo crea. No duró siquiera un año, ni completó dos torneos. Pero ganó uno y fue el único técnico que se animó con Ortega. Ganó uno y reordenó un equipo que venía con 4 años de sequía sobre sus espaldas.

¡Y Ortega!. Tanta enumeración de errores y ni un párrafo de Ariel Arnaldo. Sus borracheras se empezaron a dar a conocer más que su gambetas y un día su graduación alcohólica fue bien ponchada por una-cámara-de-un-canal-cuyo-dueño-es-el-presidente-del-club-donde-terminó-yendo-a-préstamo. Casualidades ligadas a las causalidades. Una más dentro de tantas que merodean River desde que comenzó la década.
Y "El Cholo" hizo lo que correspondía, lo que nadie se animaba a hacer: Ortega se fue a Mendoza. El profesional poco profesional fue excluido y se intentó llevar un mensaje al vestuario. "Acá nadie tiene privilegios", pareció ser el tema en cuestión. Ciertos privilegios que ya venían repercutiendo dentro del plantel.
Pero el fútbol, escondido tras esos benditos códigos, le dio la espalda a Simeone, los resultados no acompañaron y "Ortega" fue el grito de guerra, como aquel "Maradó" noventoso. Y hasta existe la sospecha de que en aquel movimiento de fichas se quebró la relación del técnico con sus dirigidos, o al menos con algunos. Un Apertura 08 nefasto llevó a River a entrar en la historia negra, lo dejó último, solito y solo, y sin muchas ilusiones de recuperación, al menos a corto plazo.

Diego Pablo Simeone tuvo su despedida inédita en un 3 a 3 también extraño. Los aplausos acompañaron su retirada y ahora la CD tendrá que intentar achicar el margen de error a un año de las benditas elecciones. Con River último, con Ahumada como eje de toda la bronca acumulada, con halls y olor a golpe de estado, así y todo él se fue vitoreado. Un ganador como él no se bancó la pilcha de la derrota y su paso al costado lo sintió como necesario. Quizás crea que una brisa de aire fresco puede levantar este muerto. Un muerto que hace cuestión de días estaba celebrando en el Obelisco.
Quizás sea necesario otra cosa desde el banco. Alguien trabajador pero más calmo o un buen vendedor de humo que viva de algun que otro resultado positivo y una buena lengua filosa. Los dirigentes tendrán la última palabra, aunque los hinchas ya hayan puesto sobre la mesa las cartas: el técnico a buscar es Simeone.

Escrito por San_Felipe en lunes, noviembre 10, 2008. Etiquetas , , . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a esta entrada

7 comentarios for "Diego Simeone y una despedida inédita"

  1. al Cholo lo banco a muerte, me parece perfecto la mayoria de lo que hizo en River (con lo mal que me cae River). Y estoy convencido de que no tiene un ápice de culpa en todo este megaqlombo, con una CD seria (algo utópico en nuestro fóbal), la historia hubiera sido otra, me animo a decir que hubiera sido el Ferguson de CARP

  2. a mi lo que nunca me gusto de Simeone es que jamas reconocio que el equipo jugaba mal hasta que los resultados adversos lo demostraron. Y decia boludeces como lo que importa es ganar y no jugar bien, desafiando la filosofia historica de juego que tiene River..

    Y despues esta el tema Ortega Y lo de cambiar el equipo fecha tras fecha, nunca busco una base, una columna vertebral, no, puras modificaciones.

    El tiene parte de la responsabilidad del pésimo presente de River, pero los jugadores y los directivos se llevan la mayor parte de la culpabilidad. Los jugadores por tomar pesimas decisiones dentro del campo, por no saber dar dos pases seguidos y los dirigentes, como se sabe, por llevar a cabo una politica de vaciamiento y destrucción del club.

    ¿Como se sale de este mar de mierda en el qué está inmerso river? Primero, que termine este campeonato lo antes posible. Segundo, contratando a un DT que conozca el club, que sepa lo que significa un club como River; tercero, contratando jugadores con pasado riverplatense que saben lo que implica vestir la camiseta de la Banda Roja; cuarto, rajar a los jugadores que ya cumplieron un ciclo en el club y, por último, en las elecciones, elegir a un dirigente que modifique la (mala) política vigente del club (sabemos que con JMA eso es imposible).

  3. Sencillamente espléndida la nota.

    Otra demostración de que este es el mejor blog deportivo.

  4. Anónimo 10:18 a.m.

    dejate de joder loco. simeone es un invento. no juega a nada, enloquece a los jugadores, lee mal los partidos, hace cambios mal, no banca a los pibes, elige mal. pedis alguien trabajador, dejense de joder cone se verso, trabajador? pa qe, pa qe el 9 vaya a defender en su area y no cacebcee en la de enfrente. esos son los vendehumo, los trabajadores. dejense de joder con ese verso. solo basta elegir bien a los jugadoresy ponerlos en el lugar que saben y mas le gusta jugar.

  5. MARCELO ARAUJO 11:29 a.m.

    YO LO QUE LE DIRIA A SIMEONE ES QUE ME CHUPE LA PORONGA, POR CORNUDO HIJO DE PUTA.

  6. Simeone empezo a inventar cosas (como Barrado (?)) y no le salio una. en Estudiantes empezaba 4-4-2 y si no iba ganando terminaba 2-3-5 si era necesario y eso lo hacia distinto.

    ahumada puto, de paso.

  7. No será que putear y despedir DTs se convirtió en deporte gratuito y nacional y entonces sorprende la retirada de Simeone?

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