La Marea Roja



¿Qué hice yo para merecer esto?, parece preguntarse el deporte español. Y la misma duda repercute en el resto del mundo. Ayer Rafa Nadal, hace una semana el fútbol, antes el básquet y la F1 y mañana será otra disciplina o quizás la explosión total en la cita olímpica de Beijing.

España, una nación a la que le cuesta lograr la identidad de todos sus habitantes, un país que primero sufrió el escape, vía América, de muchos de sus ciudadanos y que ahora recibe con cierto temor la invasión latina, logró acomodarse en el mundo del deporte de tal forma de poder ser llamada como "potencia". Si hay Copa Davis, cuidado con ellos; si corre Alonso puede haber corona y bandera a cuadros; si Nadal era solo bueno en polvo de ladrillo, ahora corta el césped de Roger; si el fútbol de la selección era pobre y la Liga rica, nada mejor que reinar en Europa; si el básquet no podía con Manu y cia., había que ser campeones del mundo, y así con todo. Los eternos segundones, ahora son primeros, y los que eran pura promesa, ahora son realidad.

Los debates seguro girarán en la lucha de generaciones doradas vs. inversiones a futuro. Y las respuestas seguramente tendrán una pizca de cada una de las partes. Pero igual sorprende. Porque supieron tachar malos augurios y ahora reciben con los brazos abiertos lo que viene y lo que vendrá. También es cierto que una éxito empuja al otro, como las derrotas tapan el bosque. Que los triunfos de los últimos tiempos llevan a otros triunfos, que la motivación pasa por superarse y que el respaldo existe y existirá.
Mientras Argentina, por citar el ejemplo cercano, tendrá que soportar diversos problemas estructurales a la hora de viajar a Beijing, España sabe que la infraestuctura deportiva está sólida. Eso es suficiente para hacer funcionar a la delegación.

Con una prensa propensa a exagerar, los deportistas hicieron lo suyo y terminaron dejando bien parados a los periodistas aduladores. Coparon los deportes populares y dominan el Viejo Continente, además de darse ciertos lujos frente a los rivales que se encuentran fuera de la Unión.
"Ver a España ganar una Eurocopa me parecía improbable. Ganar Wimbledon, increíble", lanzaban ayer en Bar Deportes. Y la frase describe a la perfección el sentir de todos: España sorprende, pero va por más.

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Escrito por San_Felipe en lunes, julio 07, 2008. Etiquetas , , , , , , , . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o trackback a esta entrada

2 comentarios for "La Marea Roja"

  1. Son años de apoyo a los diferentes deportistas...no es por generación espontánea lo que sucede allí. Deberían tomar nota los dirigentes argentinos.

  2. Este presente de España me hace acordar al 2002 de la Argentina. EL país estaba en un momento de mierda (como ahora), pero tras el fracaso del fútbol se empezaron a dar resultados deportivos unos tras otro, el basquet, el hockey, el tenis, por momentos parecía irreal, como cuando Argentina quebró la sequía en el 2004 de 52 años sin medallas doradas.
    Ahora Argentina cayó un poco, pero veo q en los Juegos vamos a dar varias sorpresas, como tb las dará España.
    Siento envidia por España.

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